Los CDC informan que los niños son las víctimas más comunes de mordeduras de perros
Los perros a menudo son maravillosas mascotas familiares. Pueden ser compañeros de juego para niños llenos de energía y ofrecer un compañero sin prejuicios que escuche historia tras historia cuando los pequeños están aprendiendo a leer. Aunque la compañía de un perro puede ser muy agradable, las visitas pueden terminar en incidentes trágicos de mordeduras si no se toman las precauciones necesarias.
Esta lección fue aprendida de la manera más difícil por una familia cuando su hijo pequeño fue brutalmente atacado por un perro. Los padres asumieron la responsabilidad del ataque, afirmando que debieron haber respondido mejor a las múltiples advertencias del animal. La madre dijo que pensó que tenía la situación bajo control. En lugar de reaccionar a los gruñidos, los dientes descubiertos y los intentos repetidos del perro de alejarse de la atención excesiva del niño, confió en que el perro no causaría ningún daño real.
Finalmente, el perro atacó al niño. Mordió la nariz y la mejilla del pequeño, dejando una herida de aproximadamente dos pulgadas en su rostro. El niño fue trasladado de urgencia al hospital para recibir múltiples puntos de sutura y tratamiento para evitar que la herida se infectara. Ahora el menor tiene una cicatriz en el rostro que probablemente permanecerá el resto de su vida.
Estadísticas sobre ataques de perros
Desafortunadamente, historias similares de perros que atacan a niños no son poco comunes. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), más de 4.7 millones de personas son mordidas por un perro cada año. De las 800,000 personas que buscan atención médica por estas mordeduras, más de la mitad son niños. Esto tiene sentido, ya que el CDC también informa que los niños entre las edades de 5 y 9 años tienen el mayor riesgo de convertirse en víctimas de ataques de perros.
La agencia ofrece consejos que pueden ayudar a reducir el riesgo de ser mordido. Estos incluyen:
- Evitar acercarse a un perro desconocido.
- Si un perro se acerca, permanecer “quieto como un árbol”.
- No mirar directamente a los ojos del perro.
- No acercarse a un perro que esté comiendo, durmiendo o cuidando a sus cachorros.
Aunque seguir estos consejos puede ayudar a reducir el riesgo de una mordedura, los accidentes aún pueden ocurrir.
Existen recursos legales para las víctimas de mordeduras de perro
Si un ataque de perro es resultado de la negligencia del dueño, puede haber compensación disponible para cubrir los gastos médicos y de rehabilitación. Comuníquese con un abogado con experiencia en mordeduras de perro en El Paso al 915-845-4529 para analizar su caso y asegurar la protección de sus derechos legales.