Evitar lesiones en bicicleta puede requerir más que solo un casco
Los accidentes que involucran bicicletas y vehículos motorizados a menudo resultan en lesiones graves que cambian la vida de los ciclistas. Simplemente hay muy poca protección para el ciclista frente al automóvil y la carretera. Comprender las formas en que las bicicletas suelen ser impactadas puede ayudar a los conductores a evitar estos accidentes.
Las intersecciones son responsables de un tercio de todas las muertes de ciclistas, y los conductores deben acercarse a ellas con precaución. La forma más común en que un ciclista es atropellado ocurre al cruzar una calle por el lado derecho. Si un automóvil está saliendo de una calle, entrada de garaje o estacionamiento, el ciclista puede ser golpeado fácilmente o chocar contra el costado del vehículo. El conductor simplemente no lo verá. Para evitar esto, la bicicleta debe tener una luz delantera y una bocina, y los ciclistas deben utilizarlas. Al acercarse a este tipo de intersecciones, desvíese ligeramente hacia la izquierda para estar en el campo de visión del conductor y reduzca la velocidad lo suficiente para poder detenerse si es necesario.
Chocar contra una puerta que se abre repentinamente al pasar junto a un automóvil estacionado es otra causa común de accidentes de bicicleta, especialmente en áreas donde los autos suelen estacionarse en la calle. Para evitar esto, los ciclistas deben mantenerse alertas y conservar una distancia segura entre ellos y el vehículo estacionado.
Cruzar la calle en un paso peatonal mientras se circula por la acera también puede representar un peligro. En este caso, si un automóvil decide girar a la derecha en un semáforo en rojo, la bicicleta puede estar fuera del campo de visión del conductor. Para evitarlo, las bicicletas deben estar equipadas con luces intermitentes delanteras y traseras, y los ciclistas deben reducir la velocidad al ingresar a un cruce peatonal. Sin embargo, los ciclistas pueden estar más seguros circulando por la carretera que por las aceras y los cruces peatonales. Las aceras solo son seguras cuando son largas, están libres de entradas de vehículos, libres de peatones y contienen pocos cruces peatonales.
Aunque el sentido común y el uso de un casco pueden ayudar a reducir la probabilidad de un accidente, estos escenarios aún hacen posible que incluso los ciclistas más precavidos resulten lesionados. Es importante que los ciclistas conduzcan de manera defensiva y se tomen el tiempo para pensar en sus acciones mientras circulan. Hacerlo puede ayudar a evitar escenarios comunes de accidentes.
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